En mis obras indago en asuntos de la sociedad contemporánea. Abordo los fenómenos no como hechos aislados, sino como síntomas de estructuras más amplias: las tensiones económicas, políticas y culturales que atraviesan la vida cotidiana.
No parto de respuestas cerradas, más bien, el acercamiento funciona como un espacio de exploración, donde cada pieza es un intento por entender cómo las identidades se ven afectadas por las dinámicas sociales impuestas o auto-impuestas.
Combino procesos digitales con técnicas manuales, empleo las herramientas digitales como un espacio de construcción y edición de ideas, para después trasladarlas al ámbito físico.
El tránsito entre lo digital y lo manual no es solo técnico, sino conceptual. En ese cruce surgen imágenes, formas e historias que hablan de fricción, de adaptación y de pérdida.
Me enfoco entre el grabado con punta seca, la escultura e historias cinematográficas. El error, la huella y el desgaste se vuelven parte de la vida de la obra.
Grabado a buril o talla dulce, una tinta, con recortes.
Grabado a punta seca, una tinta, con instrumento acomodable de madera como barreras.